miércoles, 7 de octubre de 2015

Lluvia

Anantapur es una región muy árida. El monzón nunca favorece a este distrito, se equivoca de fechas y no llega a tiempo de la cosecha, se ausenta en ocasiones. No llueve en un perímetro concreto alrededor de la ciudad; se trata, por sus condiciones geográficas, de algo como un microclima. El calor es insoportable ya en estas fechas y por si fuera poco, en abril y mayo hay diariamente unos 40º y la temperatura puede superar los 45º. “El agua es vida” me aseguraba el otro día un conductor de la Fundación (y sin embargo, el agua trae más dengue, pensaba yo). Los depósitos se llenan, se alimentan los campos y uno puede calmar la sed.

Lo primero que hizo Vicente Ferrer cuando llegó a Anantapur fue cavar pozos y trabajar con los agricultores, puesto que estos representan el 75% de la población y el clima tiene un impacto muy importante sobre su difícil desarrollo. Aún hoy sigue existiendo un proyecto agroecológico en la Fundación para la construcción de tanques y presas, la promoción de energías alternativas y de métodos de riego por goteo y aspersión y la reforestación del suelo con árboles frutales. Además los agricultores de las zonas rurales acuden a la ciudad a recibir formación para poder trabajar el suelo con el mayor aprovechamiento de los recursos.

Desde que estoy aquí ha habido monzón un día tras otro, siempre cuando llega la noche. La lluvia cae y forma ríos de agua y enormes charcos que hacen sonar las gotas con un tintineo especial. No es igual la lluvia en India, la lluvia en la montaña o la lluvia de Madrid. Que haya llovido tanto desde mi llegada debe de ser un buen presagio.

2 comentarios:

  1. Eso he pensado yo al leerlo, llegaste con el agua, qun bueno..

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  2. Eso he pensado yo al leerlo, llegaste con el agua, qun bueno..

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